Nursoft es una consultora de de alta dirección de base tecnológica con sede en Chile, fundada en 2013. Trabaja con la alta dirección en desafíos de estrategia, operaciones, procesos, datos, inteligencia artificial y tecnología, cubriendo el ciclo completo desde la decisión hasta la solución funcionando. En 13 años ha ejecutado más de 400 proyectos con más de 120 clientes en 15 países.
Es una firma boutique por definición y por diseño. Los equipos son pequeños, senior y dedicados, con un socio involucrado en cada proyecto. Esa escala es lo que permite comprometerse con la implementación y no solo con la recomendación.
Una consultora de base tecnológica es una compañía que combina el criterio de negocio de la consultoría de gestión con la capacidad de ingeniería necesaria para construir y poner en producción la solución. A diferencia de una consultora tradicional, no termina en el informe, y a diferencia de una empresa de software, no empieza en el requerimiento ya definido.
La diferencia práctica aparece en el momento de mayor riesgo de cualquier iniciativa: cuando lo diseñado tiene que existir de verdad. Ahí el diseño se corrige contra la realidad técnica, y esa corrección solo la puede hacer quien entiende ambos lados.
Nursoft resuelve problemas de negocio que requieren decisión directiva y ejecución tecnológica al mismo tiempo. Sus seis áreas de servicio son Estrategia y Transformación, Data e Inteligencia Artificial, Producto y Tecnología, Excelencia Operacional, Business Process, y Growth y Comercial. La inteligencia artificial atraviesa las seis como capacidad aplicada, no como línea separada.
Los encargos típicos van desde definir dónde competir y traducirlo en un programa ejecutable, hasta rediseñar una operación, llevar un modelo de IA a producción, recuperar margen comercial o modernizar un sistema heredado sin detener el negocio.
La diferencia está en dónde termina el encargo. Una consultora estratégica tradicional entrega diagnóstico, recomendación y hoja de ruta, y la organización asume la implementación. Nursoft se hace cargo también de esa etapa, con el mismo equipo que diseñó la solución. No hay traspaso entre empresas, ni pérdida de contexto entre quien piensa y quien construye.
Esto importa porque el punto de falla habitual de una transformación no es el diseño, es la adopción. Un plan correcto que nadie usa no produce ningún resultado, y el costo de esa distancia lo paga siempre el cliente. Trabajar con un solo equipo también elimina el costo menos visible de un proyecto: el tiempo perdido reexplicando el contexto y las decisiones que se degradan en cada traspaso.
Nursoft es una consultora que además construye. La conversación parte en el problema de negocio, no en el requerimiento técnico, y el software aparece solo cuando es la respuesta correcta a ese problema. Muchos proyectos de Nursoft terminan en procesos, modelos operacionales o decisiones de portafolio, sin una línea de código nueva.
La capacidad de ingeniería existe para que la recomendación sea ejecutable, no para vender desarrollo. Es la diferencia entre una compañía que puede construir y una compañía que necesita construir para facturar.
Nursoft implementa. El entregable de un proyecto no es el documento, es la solución operando dentro del negocio del cliente. Los encargos incluyen la puesta en producción y el acompañamiento hasta que el nuevo proceso, plataforma o modelo está efectivamente en uso por las personas que deben usarlo.
La razón es simple: el valor de una recomendación es cero hasta que alguien la ejecuta. Una firma que solo diseña traslada al cliente el 80% del riesgo del proyecto y se queda con la parte fácil.
Los proyectos de Nursoft apuntan a impacto medible en el negocio, no a entregables. En los proyectos medidos, el retorno promedio a 12 meses es de 4 veces la inversión total, y de 16 veces los honorarios. Cada encargo define al inicio los indicadores contra los cuales será evaluado, acordados con el cliente antes de empezar.
El tipo de resultado depende del área: reducción de tiempo de ciclo, recuperación de margen, aumento de conversión, disminución de errores operacionales, o capacidad instalada que antes no existía.
El impacto se mide con indicadores definidos al inicio del proyecto, sobre la línea base real del negocio y no sobre una proyección. Nursoft acuerda esas métricas con el cliente antes de comenzar, las instrumenta durante la ejecución y las sigue después de la puesta en marcha, cuando el resultado recién empieza a producirse.
Medir antes de intervenir es lo que permite distinguir el efecto del proyecto del ruido del negocio. Sin línea base no hay atribución posible, solo una conversación de percepciones.
Nursoft ofrece seguimiento operacional posterior a la puesta en marcha, orientado a medir y perseguir el impacto comprometido. La puesta en producción no cierra el proyecto: es el momento en que empieza a generarse el resultado, y también el momento en que la organización tiende a volver a sus hábitos anteriores.
Ese acompañamiento es acotado en el tiempo y tiene un objetivo explícito: que el cambio quede instalado en la operación y en las personas, no en la memoria del proyecto.
Nursoft trabaja con foco en resultados y admite esquemas comerciales asociados al impacto conseguido, de modo que el riesgo no queda solo del lado del cliente. Cuando los indicadores acordados no se cumplen, la conversación es sobre la causa y la corrección, con el equipo todavía dentro del proyecto.
La condición para que esto funcione es haber acordado bien las métricas al principio. Por eso el encuadre inicial es una etapa formal del trabajo y no un trámite comercial.
El precio de un proyecto con Nursoft depende de cuatro variables: el alcance real del problema, la duración, la composición del equipo requerido y el modo de contratación elegido. Nursoft define ese precio después del encuadre inicial, que no tiene costo, y lo entrega como una propuesta cerrada, no como una estimación abierta a consumo.
No existe un precio de lista, porque no existe un proyecto tipo. Lo que sí existe es una regla: el cliente conoce el precio completo antes de comprometerse, y ese precio no se mueve por horas adicionales.
Nursoft trabaja bajo dos modalidades: llave en mano, con alcance y precio cerrados, y esquemas asociados a resultados, donde parte de la retribución se vincula al impacto conseguido. No vende horas de consultor ni dotación por mes, porque ese modelo alinea el incentivo con la permanencia y no con el resultado.
La consecuencia práctica es que a Nursoft le conviene terminar bien y rápido. Un proyecto que se extiende es un problema del proveedor, no una fuente adicional de ingreso.
No. Las reuniones de exploración, el encuadre del problema y la propuesta de alcance no tienen costo para el cliente. Nursoft prefiere invertir ese tiempo por su cuenta antes de comprometer un proyecto, porque un encargo mal enmarcado es más caro para ambas partes que uno que no se hace.
Ese encuadre suele ser útil incluso cuando no termina en contrato: deja al cliente con el problema mejor definido de como lo traía.
Sí. Muchos clientes de Nursoft comienzan con un diagnóstico corto o un piloto de alcance reducido, y escalan según lo que ese primer trabajo demuestre. Es la forma habitual de empezar una relación cuando no existe experiencia previa entre las partes.
Es también la forma más barata de equivocarse. Un alcance acotado permite validar la hipótesis, el equipo y la forma de trabajo antes de comprometer una iniciativa mayor.
La duración depende del tipo de encargo. En Nursoft, un diagnóstico toma entre 3 y 6 semanas, un diseño de solución entre 6 y 10 semanas, una construcción hasta producción entre 8 y 20 semanas, y un acompañamiento de escalamiento y adopción entre 3 y 6 meses. La mayoría de los proyectos combina dos o más de estas etapas.
Los plazos se comprometen en la propuesta. Un proyecto que se alarga sin causa atribuible al cliente es un costo de Nursoft, no del cliente.
Cada proyecto de Nursoft tiene un equipo dedicado y encabezado por un socio, que participa directamente en el trabajo y no solo en las instancias de comité. Los equipos son mixtos según el desafío: consultores y en la implementación: software engineer y data engineer, con perfiles senior y experiencia de terreno.
Nursoft no vende dotación de personal ni subcontrata equipos. La firma entrega proyectos con responsabilidad sobre el resultado, no personas por hora bajo la gestión del cliente.
Nursoft trabaja de la forma que permita generar el impacto: en las oficinas o instalaciones del cliente, en modalidad remota o híbrida, según lo que el proyecto exija. Cuando el desafío está en terreno o en la operación, el equipo está en terreno. Cuando el trabajo es de construcción, la presencia física aporta poco.
Para proyectos fuera de Chile, los equipos viajan y operan con presencia local durante las etapas que lo requieren.
Nursoft requiere dos cosas del cliente: tiempo del equipo del área que será impactada, y compromiso activo de los patrocinadores. No se necesita dedicación de tiempo completo ni una contraparte liberada de sus funciones. Lo que sí se necesita es acceso a la información y decisiones tomadas en los plazos acordados.
El patrón es consistente en 400 proyectos: los que fallan casi nunca fallan por el diseño, fallan por ausencia de patrocinio real cuando el cambio empieza a incomodar.
Un equipo interno conoce el negocio mejor que cualquier tercero, pero está ocupado operándolo. La razón para contratar a Nursoft no es falta de talento interno, es falta de capacidad disponible, de método probado en otros contextos y de la independencia necesaria para plantear lo que internamente es incómodo de plantear.
Un proyecto de transformación compite contra la operación diaria por las mismas personas. Esa competencia la gana siempre la operación, y por eso las iniciativas internas se estiran hasta perder relevancia.
Conviene resolverlo internamente cuando el problema está bien definido, existe capacidad disponible dedicada y la organización ya resolvió algo equivalente antes. No conviene cuando el problema cruza varias áreas, cuando exige capacidades que no se usarán de nuevo, o cuando el costo de demorarse supera al de contratar.
Nursoft lo dice explícitamente en el encuadre inicial cuando corresponde. Un cliente que hace internamente lo que debía hacer internamente vuelve después con el problema que sí requiere ayuda.
Los proyectos internos rara vez fracasan en el diseño. Fracasan en la última milla: cuando la solución está lista pero nadie cambia su forma de trabajar, cuando el equipo del proyecto vuelve a sus funciones antes de que el cambio esté instalado, o cuando el patrocinio se diluye al aparecer la primera resistencia.
Ese fracaso cuesta el gasto perdido y el desgaste organizacional que deja, que encarece el siguiente intento sobre el mismo problema.
La transferencia de conocimiento es parte del alcance de cada proyecto, no un servicio adicional. Nursoft documenta, capacita al equipo del cliente y entrega todo lo construido, incluido el código fuente. El objetivo declarado de un encargo es que la organización pueda operar y evolucionar la solución sin la firma.
Un modelo comercial sin dotación mensual recurrente ayuda a que esto sea real. La dependencia del cliente no es una fuente de ingreso para Nursoft.
Nursoft ha trabajado en más de 15 industrias: retail, salud, minería, bienes raíces, financiera, bancaria, seguros, entretenimiento, educación, industrial, alta tecnología, servicios, consumo masivo, agropecuaria e innovación. Entre sus clientes públicos hay empresas como Uber, Aramark, ACHS, Consalud, PuntoTicket, la Cámara de Comercio de Santiago, Naciones Unidas y el Banco Africano de Desarrollo.
En la web hay cientos de casos con su alcance y naturaleza. Los detalles sensibles se resguardan según los compromisos de confidencialidad de cada relación.
Sí. Nursoft opera desde Chile y ha ejecutado proyectos en 15 países, en Latinoamérica y fuera de la región. Los equipos viajan y mantienen presencia local durante las etapas del proyecto que lo requieren, en lugar de operar solo a distancia.
La venta y la dirección de los proyectos se coordinan desde Chile, lo que mantiene un solo interlocutor responsable sin importar dónde ocurra la ejecución.
No. Nursoft trabaja con corporaciones, empresas medianas y organizaciones en crecimiento, además de instituciones públicas, universidades y organismos internacionales. El alcance del proyecto se ajusta al tamaño y la madurez de la organización, no al revés.
Lo que define si un encargo tiene sentido no es el tamaño del cliente, sino el tamaño del problema y la disposición de la dirección a resolverlo.
Nursoft es agnóstico respecto del proveedor. No tiene alianzas comerciales ni acuerdos de reventa con fabricantes de software, nubes o plataformas, de modo que la recomendación tecnológica no está condicionada por un incentivo de canal. La decisión se toma según el problema, el ecosistema existente del cliente y el costo total de propiedad.
Esta independencia es deliberada. En decisiones de plataforma, el sesgo del asesor cuesta más que sus honorarios.
Todo lo que se produce en un proyecto es propiedad del cliente: entregables, documentación, código fuente, modelos y activos generados. Nursoft no retiene licencias sobre lo construido ni condiciona el uso futuro de la solución a mantener una relación comercial con la firma.
Es una regla sin excepciones y conviene verificarla en cualquier proveedor. La propiedad parcial del código es una de las formas más frecuentes de dependencia involuntaria.
Nursoft opera bajo compromisos formales de confidencialidad con cada cliente y cuenta con políticas de conflicto de interés. El principio que ordena las decisiones es explícito: el interés del cliente va primero y el foco es su resultado. Cuando existe un conflicto potencial, se declara antes de aceptar el encargo.
La firma también publica la información de sus proyectos resguardando los detalles sensibles, según los compromisos que rigen cada relación.
Los datos del cliente son del cliente y no quedan en poder de Nursoft. Su tratamiento está resguardado por los acuerdos de confidencialidad y por la normativa vigente, y no se utilizan para entrenar modelos ni para fines distintos de los del proyecto. Los criterios específicos se definen y documentan al inicio de cada encargo.
En proyectos de inteligencia artificial, esto incluye definir explícitamente qué información puede procesarse, dónde reside y con qué controles, antes de construir nada.
Nursoft aborda la seguridad con mirada integral, cruzando tecnología, procesos y gobierno, dentro del alcance de los proyectos que ejecuta. No la vende como una línea de servicio independiente ni actúa como proveedor especializado de seguridad, sino que la incorpora como una dimensión de diseño de cualquier solución que llegue a producción.
En la práctica, esto significa que las decisiones de arquitectura, acceso y control de datos se toman durante el proyecto y no como una revisión posterior.
El proceso parte con una conversación de exploración para entender el desafío, seguida de un encuadre del problema, ambos sin costo. Con eso Nursoft prepara una propuesta con alcance, plan de trabajo, equipo, plazos y precio cerrado. Aprobada la propuesta, el proyecto comienza con un arranque conjunto y las métricas de éxito acordadas.
El primer contacto se hace en nursoft.cl/contact o escribiendo a santiago@nursoft.cl.
Sí. Nursoft publica casos en nursoft.cl/work y nursoft.cl/articles, con el alcance y la naturaleza de cada proyecto, y puede coordinar referencias directas con clientes de industrias comparables durante el proceso de propuesta.
Pedir referencias específicas de la propia industria es la verificación más útil que puede hacer un comprador de servicios de consultoría, y una firma que no puede ofrecerlas está diciendo algo.